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Breakbeat

Biografía: Javi lp

Javier López P. (Huelva), nacido en marzo del 79, comenzó su andadura como Dj en 1995. Su trayectoria comenzó en Discoteca Alburraka (Isla Cristina – Huelva), 1997-1998: Discoteca Eclipse (Isla Cristina).

Dónde la afluencia de gente y fiestas de calidad terminaron bordando unos años dorados del Breakbeat y Oldschool Hardcore, sus géneros más predominantes.

Estilo musical principal: Breakbeat, Hardcore Breaks.

1995 – 1999: Multitud de salas en Huelva, Ayamonte, Lepe, Punta Umbría.
1999: Inercia (Huelva).
2003 – 04: Sala Kaos – Isla Cristina.
2013: Breakbeat Sound Festival – Isla Cristina.
2017 – 2020: Atardeceres chill / deep en locales de playa – Punta Umbría, La Antilla, Ayamonte, Isla Cristina, Algarve (Portugal)
2019: 1º Homenaje Sala Alburraka – Isla Cristina.

DANGER ZONE

Historia y origen del breakbeat

Ritmos Breaks: ¿Que son los ritmos del Breakbeat?

Breakbeat: te contamos más sobre estos ritmos fuertes y expresivos, el breakbeat definió diferentes subgéneros de música electrónica de esta forma como nu school, big beat y progressive breaks, en tanto que los DJ acostumbran usar en sus sets sonidos propios del estilo breakbeat al igual que se usan en otros. Sin embargo, el breakbeat se distingue por la síncopa (acentuación de alguna nota en un espacio débil del compás) y la polirritmia (uso de ritmos simultáneos y sucesivos); lo cual marca una diferenciación importante en relación a los compases en 4/4 que acostumbran a utilizarse en los ritmos permanentes del house.

Sus orígenes se remontan entre las décadas de 1960 y 1970 cuando los DJs del naciente hip-hop en el instante de investigar la búsqueda de recientes mezclas experimentaban con la utilización de breaks que sirvieran como base rítmica para las canciones.

Es importante cubrir que el break fue comprendido por estos primeros DJs como esos tramos extraídos de canciones funk, jazz y hasta disco donde la música no tiene acompañamiento vocal y produce un momento de división (break), y es sobre ese resultado que el MC cantaba sus rimas o los bailarines de breakdance establecían sus prácticas de baile. Ya que el ritmo de las producciones breaks acostumbra a oscilar entre los 115 y 150 beats por minuto, el breakbeat se distingue por su versatilidad, lo cual impulsa su uso para mezclarse con otros géneros semejantes o complementarios para producir resultados poderosos que enciendan la pista de baile con furia y fuego musical.

Un caso de exhibe de cómo trabaja esto y para cubrir mejor el origen y desarrollo de este tipo de mecánicas de parte de los primeros DJs, como lo fueron Kool DJ Herc o Grandmaster Flash es retratado en la serie “The Get Down” construída por el director Baz Luhrmann para Netflix, estrenada en el 2016. El breakbeat sigió avanzando y descubriendo recientes formas de expresión consiguiendo un alto nivel de experimentación durante los años dorados de los 90s, nacen las primeras partes de breaks en géneros como acid house, y de esta manera surgió la llamada música rave.

Origen del breakbeat

La música que escuchas de pequeño es la que te forma. Tanto si tus primeros recuerdos musicales son los Beatles diciendo que te desean, como si tus compañeros de clase cantan Thriller o Jay Z rapea sobre dura vida, las canciones que escuchas en tus años de formación organizan el sendero para lo que viene. Lo mismo sucede con el hip-hop. La columna vertebral musical de la etapa más influyente del rap -la llamada Edad de Oro, de finales de los 80 a inicios de los 90- tiene sus raíces en los recuerdos de la niñez de sus desarolladores. Las canciones que se escuchaban por partes.

Unos segundos de batería solista en la mitad de una canción se convertían en la base de toda una exclusiva creación musical. Un golpe de guitarra, un gruñido o un riff de cuerno cobraban novedosa vida como si fuese un lienzo para que un presentador o un grupo lo pintaran. ¡Todo vália! Canciones pop idiotas, noticias, bandas sonoras de películas… siempre que fuera funky, se podía usar. Todo giraba alrededor de las pausas. En los inicios de la civilización del hip-hop, se encontraba la pausa.

Un DJ llamado Clyde Campbell que trabajaba en fiestas en el Bronx a inicios de los 70s halló que a la multitud le encantaban los instantes de las canciones en los que todo se apagaba excepto la batería, u ocasionalmente la batería y el bajo. Pero estas partes instrumentales eran la mayoria de las veces cortas: unos pocos segundos o un minuto. ¿Cómo sostener la fiesta? Campbell, que pinchaba bajo el nombre de “Kool Herc”, creó una técnica que llamó “Merry-Go-Round”. Consistía en hallar los instantes clave de cada disco y pasar de uno a otro. Comenzaba con “Give It Up or Turn It Loose” de James Brown, una de las preferidas de los b-boys hasta este preciso día (es la que los de la vieja escuela llaman “Clap your hands, stomp your feet”, por la exhortación de Brown al inicio del descanso). Después hacía la transición a “Bongo Rock” de la Incredible Bongo Band, y pasaba de manera directa a “The Mexican” de Babe Ruth. O, mejor todavía, cogía dos copias del mismo disco y las modificaba constantemente, alargando un solo descanso hasta el infinito.

A los bailarines les encantaba: todos sus instantes preferidos, a los que antes tenian que esperar, ese momento se repetia uno tras otro, en una ola interminable de tambores funky. Cuando la música rap llegó al disco en 1979, el criterio de extender un solo breakbeat se movió al nuevo género. Los primeros discos incluían canciones populares de la etapa sampleadas o reproducidas, con surcos que antes habían sacudido la pista de baile y en este momento se suponía que sacudieran los bolsillos de los compradores de discos. La familiaridad puede engendrar desprecio, pero para los primeros desarrolladores de discos de hip hop, además engendró triunfo. El enorme triunfo de Chic, “Good Times”, anunciado ese mismo año, sirvió de base para docenas de las primeras canciones de rap, incluida la más relevante de todas, “Rapper’s Delight”, de la Sugarhill Gang. El tema “Got to be Real” de Cheryl Lynn, del año previo, fue otro cuyo ritmo se utilizó constantemente. Pero además se dieron a conocer los breaks usados en las primeras fiestas. 

Mientras el género crecía y se empezaban a grabar más discos, las melodías que la multitud recordaba de las fiestas a las que había asistido de pequeño unos diez años antes comenzaron a mostrarse en sus raps. En la época de los 80s, discos como “Apache” de The Incredible Bongo Band, “Impeach the President” de los Honeydrippers, o algún número de cortes de James Brown comenzaron a mostrarse seriamente como acompañamiento de los discos de rap. Y entonces llegó 1986, y nada volvió a ser lo mismo. Dos figuras enigmáticas conocidas como “Breakbeat Lou” y “Breakbeat Lenny” sacaron el primer volumen de una antología que sacudiría el planeta y sufriría un cambio el sonido del rap para toda la vida. Louie Flores y Lenny Roberts han publicado el primero de los que llegarían a ser 25 volúmenes de una serie llamada Ultimate Breaks and Beats. Tenía que ver con recopilaciones muy variadas e ilegales que incluían las canciones preferidas por los DJ para sus breaks.

El primer volumen tenía dentro melodías que iban desde “Mary Mary” de The Monkees hasta la novedosa “Do the Funky Penguin” de Rufus Thomas. Pero fue la tercera canción, “Amen Brother” de The Winstons, la que impulsaría el emprendimiento. El solo de batería de ese tema se realizó tan habitual que acabó recibiendo su nombre: el “‘Amen’ break”. Nació en NWA (“Straight Outta Compton”), en Salt-N-Pepa (“I Desire”), en los Ultramagnetic MCs (“Critical Beatdown”) y en incontables temas de finales de los 80. Además cobró una segunda vida en los 90, dado que nació de manera acelerada en todas las canciones de drum-n-bass de la etapa.

No obstante, más que algún tema individual, fue la iniciativa de tener todos los especiales breaks en un espacio simple de hallar lo que logró que la serie despegara. Hasta que la serie dejó de publicarse en 1991, los temas de UBB se convirtieron en la columna vertebral del género. Las canciones de los 25 volúmenes abarcan desde 1966 hasta 1984, y la enorme mayoría data de los 70s, la misma etapa de las fiestas en las que reinaba el breakbeat. Todos los productores de la etapa, lo admitan o no, usaron breaks que están en algún lugar de las recopilaciones. Definieron el sonido de la etapa.